Joyride, de Jack Ketchum

Sinopsis

Carole Gardner y su amante, Lee Edwards, consiguen llevar a cabo con éxito su plan de asesinar al abusivo y maltratador exmarido de ella; sin embargo, no saben que su acción ha tenido un espectador muy particular. Wayne Lock es un psicópata que todavía no ha asesinado a nadie, pero que solo necesita un pequeño empujón para animarse a ello. Carole y Lee, sin saberlo, le dan ese empujón. Wayne les ve cometer el asesinato y se convierten casi en sus héroes, («¡Se han atrevido a hacerlo!»); tras descubrir quienes son estas personas que han llevado a cabo algo que él ansía hacer, urde un plan: se llevará a Carole y a Lee consigo, para compartir juntos la emoción del asesinato. Al fin y al cabo, ellos pueden entenderle…

Reseña

Tres estrellas se lleva esta novela a medio camino entre el true crime y la policiaca que se lee bien, pero me ha dejado un poco a medias.

Quizá la culpa no sea del todo suya, de la novela, sino de otras del mismo autora, que habían dejado el listón muy alto en mi escala personal. Pienso, claro que sí, en La chica de al lado, mi favorita o Al acecho. En ambas, la violencia es la gran protagonista, aunque el autor no renuncia a su significado. Sobre todo en la primera.

Joyride es una lectura amena, rápida y ligera. La premisa, a primera vista, es interesante. Un asesino reprimido asiste a un asesinato de manera totalmente fortuita y su instinto se desata locamente.

Lo que no termina de funcionar es la tensión. No es que no haya. Ketchum sabe lo que se hace y construye escenas en las que te preguntas cómo demonios van a escapar los protagonistas, pero no parece que exista una relación real entre esa tensión puntual y la trama general.

Mi sensación es, todo el tiempo, que la novela se ha quedado coja. Con una cojera graciosa que te apetece seguir observando, la verdad. Pero coja.

Los personajes tampoco me han dejado mucha huella. La pareja de amantes que asesinan al maltratador son personas comunes que, como cabría esperar, no terminan de lidiar muy bien con su crimen. El asesino en serie es muy cutre y, aunque eso en sí mismo tampoco es un defecto (no seré yo quien pida que se romantice a los asesinos), el hombre está acompañado de personajes tan poco destacables que, en fin, tampoco ayuda a engancharte.

Por qué leer Joyride si parece que no tengo nada bueno que decir de ella

Para empezar, porque no solo de novelas brillantes e intensas vive la mujer. Personalmente, no podría con la tensión emocional de La chica de al lado si me la encontrara cada vez que abro un libro.

Joyride es justo lo que el título, la sinopsis y la portada prometen: una road novel (¿se dice así cuando es una road movie, pero en libro?) violenta en la que las cosas pasan muy rápido, los personajes no tienen demasiada profundidad y el final se ve venir desde lejos. Es como… ir por la carretera, cruzarte con un accidente de coche y bajar la velocidad por si ves alguna salpicadura. Con la garantía de que vas a encontrar mucho más que unas pocas gotas de sangre. Al fin y al cabo, esto es Ketchum (el chiste se ha hecho solo).

La novela se lee de sentada y media y casi pide hacerlo con un cuenco de palomitas al lado. Es muy entretenida, pasa por un montón de escenarios y, al ser el protagonista tan rematadamente idiota, te puedes permitir sentirte comparativamente lista. ¿A qué lectora no le gusta sentirse inteligente?

No será la novela que te cambie la vida (ni voy a volver a dirigirte a La chica de al lado si eso es lo que buscas), pero puede que te cambie el humor una tarde. Eso sí, siempre que disfrutes de la violencia gratuita y las descripciones explícitas.

¿Merece la pena leer Joyride si eres escritora?

Para ser escritora hay que leer mucho y leer bien. En el caso de Joyride, yo la recomendaría para analizar el ritmo y las bondades de una prosa simple, sin adornos, que no distrae de la historia.

Bueno, y porque las escritoras también tenemos derecho a leer solo para divertirnos. Aunque ese “solo” lleva trampa incorporada. La verdad es que cualquier escritora debería aspirar a entretener a sus lectores. Incluso si además quiere emocionarlos o enseñarles algo de provecho. Aprender los trucos de personas como Ketchum o King (que también escribió una novela que se llama Joyride y que tampoco es su mejor novela, pero entretiene) siempre viene bien.

Conclusión

Joyride es una novela de asesinos en serie y, por lo tanto, encontrarás en ella violencia explícita y más bien poca reflexión. Está llena de acción, personajes a los que les falta una patatina para el kilo y se lee casi sin darse cuenta. Te la recomiendo para una o dos tardes tontas en las que no quieras invertir muchas neuronas, pero sí quieras pasar un buen rato sangriento.

Lanzamiento: junio 2019
Editorial: La Biblioteca de Carfax
Traducción: María Pérez de San Román
Páginas: 278
Valoración: café con leche calentito
Consíguelo aquí

Un comentario Agrega el tuyo

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s