Buscando al hombre del río, de Kristopher Triana

Sinopsis:

Lori está obsesionada con Edmund Cox, condenado por descuartizar a más de veinte mujeres. Haría lo que fuera por acercarse a él; así que, cuando él le encarga una tarea, ella acepta. No tiene ni idea del horror que le espera.

Edmund le dice que debe ir a una cabaña en el bosque y recuperar una llave, para entregársela a un misterioso personaje conocido como el Hombre del Río.

Lleva con ella a su hermana, y el viaje se convierte en una pesadilla surrealista, que saca a relucir los demonios personales de Lori, los que siente que la unen a Edmund.

Pronto aprenderá que el Hombre del Río no es del todo realidad ni leyenda y que, definitivamente, no es humano… o al menos ya no.

Reseña

Los libros de terror han sido siempre mis favoritos. Y ya no solo los libros de terror, sino aquellos que nos llevan a lo más profundo del ser humano, a lo más rastrero, a aquellos que hacen que se te remueva todo por dentro, quizá recordándome que la maldad existe, aunque a veces no la queramos ver.
Cuando vi este libro supe que quería leerlo. He dejado aparcado el terror por historias con algún que otro tinte oscuro, pero sobre todo por otros géneros que en estos momentos de la vida se me hacían más fáciles de leer. Pero una vez que abres la veda a la oscuridad ya no puedes parar, y es lo que me ha pasado con esta historia.
Las historias de asesinos en serie me encantan. Soy de las que se ve todos los documentales de Netflix ahora mismo, me fascinan a límites insospechados, así que este libro estaba segura de que me iba a gustar.
En el blurb Brian Keene dice que Triana es «una de las voces más emocionantes e inquietantes del terror extremo en bastante tiempo» y no puedo estar más de acuerdo.
Aquí no esperéis entrar en la mente de Edmund Cox, sino en la de una de sus admiradoras, una joven que cuida de una hermana enferma y que se cartea con él bajo la excusa del interés por su mente, pero que tiene sus propios problemas.
Tengo que advertiros: es un libro muy explícito. Y se tratan muchos temas delicados y, como ya he dicho, de manera muy directa, por lo que creo que este no es un libro apto para lectores sensibles, ya que incluso a mí, que me creía curada de espanto, en ciertos puntos se me ha removido todo por dentro, sobre todo con ciertas escenas de índole sexual entre menores que bueno…no me esperaba y que me dejaron con mal cuerpo.

La historia se lee rápido, de eso no hay duda, y engancha. En esta historia se entremezclan tres tiempos: el momento de la búsqueda del hombre del río y dos cosas del pasado: una de ellas son algunas de las cartas que Lori y Edmund intercambian (son bastante escasas pero muy claras) y la infancia de Lori y Abby, que se nos muestra no solo a través de regresiones al pasado si no de introspección, ya que Lori a veces recurre a esos recuerdos.
En cuanto a los personajes son escasos, pero bien construidos y llenos de matices. Por supuesto, tenemos a Edmund. Realmente él casi no aparece, todo lo que sabemos de él es por lo que Lori nos cuenta o por las cartas que intercambian, sin embargo es la pieza clave de toda esta historia, ya que es él quien manda a Lori a buscar al hombre del río.
Lori de primeras parece una mujer normal a la que la vida no le ha ido muy bien . De primeras sientes hasta lástima por ella, pues ves que es una mujer que vive sola con una hermana que tiene problemas mentales, que no tiene más familia y que trabaja de lo que puede para mantenerlas.
Hasta que inicia su búsqueda. Es en ese momento en el que vemos que es una mujer atormentada por el pasado y que este no es todo luz y color. Vemos cómo en la adolescencia hay un período oscuro que marcara toda su vida, y se tendrá que enfrentar a él.
Abby es la hermana mayor de Lori, pero debido a un accidente apenas puede moverse y su mente es la de una niña pequeña. Es un personaje que a veces se nos presenta adorable y otras, como una carga. Durante el viaje ella también tendrá que mirar en su interior y descubrirá muchas cosas que creía olvidadas.

En definitiva, es una historia que he leído casi del tirón y que he disfrutado bastante. Al principio me recordaba un poco a esas películas de serie B que me fascinan, y aunque mantiene ese aura, la verdad es que la novela tiene mucho más: no es sangre por sangre o violencia sin más. Es verdad que hay escenas muy grotescas, sucias, repugnantes. Que la violencia se desprende de cada una de sus páginas. Por eso solo recomendaría este libro a los que os guste el terror en todas sus variantes y a los que no tengáis ningún problema en leer escenas agresivas. También tengo que reconocer que todas ellas cumplen una función y que por muy desagradables que puedan ser tienen su finalidad en la historia.


  • Editorial: Dimensiones ocultas
  • Traductor: Javier Martos
  • Fecha de publicación: septiembre de 2022
  • Páginas: 280
  • Valoración: Capuchino

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s